El segundo encuentro de dieciseisavos de final, entre Brasil y Japón, fue de infarto. Los asiáticos se pusieron en ventaja de forma tempranera y, todo el segundo tiempo, intentaron aguantar el resultado.
Sin embargo, un cabezazo de Casemiro tras un muy buen centro de Gabriel, el central del Arsenal, logró batir al portero japonés. A partir del empate brasileño, el encuentro se convirtió en un monólogo de la 5 veces campeona del mundo, que lo intentó incontables veces desde la banda zurda, propiedad de Vinicius Jr., uno de los delanteros más desequilibrantes del mundo.
El entrenador japonés, ante los constantes ataques de Brasil, ordenó a sus jugadores a plasmar una defensa sólida y muy numerosa: durante varios minutos del encuentro Japón llegó a defender con una línea de hasta 7 jugadores. No obstante una asistencia precisa y milimétrica de Bruno Guimaraes, centrocampista del Newcastle de la Premier League, dejó a Martinelli totalmente somo frente al arco, que con un derechazo logró anotar el 2 - 1 final y darle a Brasil el pase a la siguiente ronda de la Copa del Mundo.
Neymar no jugó frente a Japón
El ahora jugador del Santos no vio minutos en los dieciseisavos de final frente a Japón. A pesar del empate en el marcador y la angustia y desesperación de Brasil por marcar y no tener que jugar la prórroga, Ancelotti decidió no poner a Neymar y optar por un milagro, que sucedió con el gol en el 95' de Martinelli.
En lo que va del Mundial Neymar no fue titular en ninguno de los 4 partidos que jugó Brasil. Únicamente entró los últimos 30 minutos del encuentro entre Brasil y Escocia, donde no vio puerta.
