
ITALIA
'Notti Magiche' — las noches mágicas de Italia 90. Schillaci emergió de la nada para convertirse en el alma del torneo. El Mundial fue el más bajo en goles por partido (2.21), pero las emociones en la eliminatoria fueron impagables. Brehme marcó el penalti que dio el título a Alemania.
LA HISTORIA
"Un'estate italiana" —Un verano italiano— cantaban Gianna Nannini y Edoardo Bennato, y la canción se convirtió en la banda sonora de un Mundial que se vivió con una intensidad dramática única.
Salvatore Schillaci era un don nadie antes del torneo. Delantero del Juventus con una carrera modesta, entró como suplente en el primer partido contra Austria. Marcó. Y siguió marcando. Con sus ojos desorbitados después de cada gol y esa expresión de asombro perpetuo, Schillaci se convirtió en el símbolo de Italia 90: un hombre ordinario viviendo un sueño extraordinario.
“Pero el torneo también fue sombrío.”
Pero el torneo también fue sombrío. Fue el Mundial con menor promedio de goles de la historia (2.21 por partido). El fútbol defensivo dominó. Argentina de Maradona, lejos de la brillantez de 1986, sobrevivió a base de catenaccio y tandas de penaltis. Maradona lloró cuando el Estadio de Nápoles —la ciudad que lo idolatraba— abucheó el himno argentino en la semifinal.
Roger Milla, el camerunés de 38 años que bailaba junto al banderín de corner después de cada gol, fue la revelación del torneo. Camerún venció a la Argentina campeona en el partido inaugural y llegó a cuartos de final — la primera vez que una selección africana llegaba tan lejos.
La final fue la más fea de la historia: Alemania 1-0 Argentina con un penal de Andreas Brehme en el minuto 85. Argentina tuvo dos expulsados. Maradona lloró al recibir la medalla de subcampeón, y el mundo sintió que una era se estaba terminando.
Poco después cayó el Muro de Berlín. Alemania Occidental ganó su último título antes de la reunificación. El próximo "Alemania" en un Mundial sería un solo país.
VOCES DEL MUNDIAL
“Cuando miro las fotos de mis goles, todavía no puedo creer que sea yo. Parezco un hombre que ha visto un fantasma.”
“En Nápoles me amaban como a un dios. En la semifinal, me abuchearon por ser argentino. Ese día entendí que el fútbol puede ser muy cruel.”
“Tengo 38 años, pero mis piernas tienen 25. La edad es solo un número.”
DATOS Y CURIOSIDADES
Datos clave
- 01
Copa con menor promedio de goles de la historia: 2.21 goles/partido
- 02
Schillaci: desconocido antes del torneo, fue la revelación absoluta
- 03
'Notti Magiche' de Gianna Nannini — himno eterno de una época
- 04
Camerún: primera selección africana en cuartos de final (llegó Milla a los 38 años)
- 05
Penalti de Brehme en el minuto 85 — Argentina cayó ante el bicampeón
Lo que pocos saben
Camerún venció a Argentina campeona vigente 1-0 en el partido inaugural, una de las mayores sorpresas de la historia mundialista.
Fue el último torneo de Alemania Occidental. Tras la caída del Muro de Berlín, las Alemanias se reunificaron y compitieron como una sola selección desde 1990.
La final Argentina-Alemania tuvo dos expulsados argentinos (Monzón y Dezotti), el mayor número de expulsiones en una final mundialista.
Schillaci nunca volvió a ese nivel después del Mundial. Su carrera decayó rápidamente y terminó jugando en Japón.
El himno 'Un'estate italiana' (Notti Magiche) de Gianna Nannini y Edoardo Bennato sigue siendo considerado el mejor himno oficial de un Mundial.